«A la luz plateada de la luna» nace de un hermoso bosque de abedules cerca de mi casa, en el Peak District. Con luna llena se puede pasear al anochecer y sentir casi tanta claridad como de día. La suave luz azul destaca las formas de árboles, ramas y hierbas y crea un brillo que he expresado con pintura plateada. El bosque está tranquilo; los tonos oscuros de los árboles proyectan sombras en la pálida luz lunar. No se oye nada y los tonos parecen de un azul delicado.
Obra original y única, realizada con acrílicos de alta calidad sobre lienzo de bastidor profundo. Comienzo observando el lugar, tomando notas y fotografías para trabajar en el estudio. A partir de ahí trabajo intuitivamente: pinto capas de base con pincel y después aplico empastes con espátula, capa sobre capa. Aprovecho las técnicas de mezcla óptica de los impresionistas. Continúo hasta que la pintura alcanza una conclusión natural. La imagen continúa por los laterales y está lista para colgar.