En esta pintura he captado el resplandor etéreo del anochecer. La luminosidad de la luna contrasta con el campo texturado, creado con múltiples marcas abstractas de color y plata metálica, que también aparecen en las hojas. Cada trazo evoca quietud, paz y reflexión. La obra fusiona impresionismo y expresionismo en un mundo onírico semiabstracto. Imagínala aportando contemplación, serenidad y un toque de misterio a tu hogar.
Obra original y única, realizada con acrílicos de alta calidad sobre lienzo de bastidor profundo. Comienzo observando el lugar, tomando notas y fotografías para trabajar en el estudio. A partir de ahí trabajo intuitivamente: pinto capas de base con pincel y después aplico empastes con espátula, capa sobre capa. Aprovecho las técnicas de mezcla óptica de los impresionistas. Continúo hasta que la pintura alcanza una conclusión natural. La imagen continúa por los laterales, la firma está en un lateral, no necesita marco y está lista para colgar.