En esta pintura puse el alma para crear una escena de bosque vívida que danza entre realidad e imaginación. Con acrílicos y numerosas técnicas de trazo superpuse tonos y texturas y construí una atmósfera etérea. La obra fusiona expresionismo e impresionismo, con toques semiabstractos que evocan el diálogo místico entre luz y sombra. Al invitarla a tu hogar, promete aportar asombro, tranquilidad y una conexión duradera con la belleza serena de la naturaleza.
Obra original y única, realizada con acrílicos de alta calidad sobre lienzo de bastidor profundo. Comienzo observando el lugar, tomando notas y fotografías para trabajar en el estudio. A partir de ahí trabajo intuitivamente: pinto capas de base con pincel y después aplico empastes con espátula, capa sobre capa. Aprovecho las técnicas de mezcla óptica de los impresionistas. Continúo hasta que la pintura alcanza una conclusión natural. La imagen continúa por los laterales, no necesita marco y está lista para colgar.