Nací en el famoso Valle de las Rosas y sigo viviendo allí. Habiendo crecido bajo el símbolo emblemático de la rosa, casi creo que por mis venas corre aceite de rosas. Lo cierto es que adoro sus flores. Me encanta junio, cuando mi ciudad se baña de rosas y de su encantador aroma. En mi propio jardín tengo 17 rosales: ¡criaturas espléndidas y majestuosas! Los veo como seres que viven, respiran y sienten.
Les dedico una serie de pinturas que expresan el sentimiento que evoca y simboliza cada color de sus flores.
Esta pintura original al óleo está realizada sobre lienzo de algodón montado en bastidor. Medidas: 66 × 86 cm. Profundidad: 2 cm. El lienzo envuelve los bordes del bastidor y los laterales están pintados, por lo que puede colgarse tal cual, sin marco si se prefiere.
La pintura se enviará embalada de forma segura en un plazo de 4 días laborables tras la compra. Se adjuntará un certificado de autenticidad.