Sueños ecuestres es una gran pintura roja enmarcada, de 44 x 54 pulgadas, de dos caballos árabes negros en un campo de amapolas, en estilo abstracto. Originalmente me representaba de niña en ese campo, soñando con los dos caballos que algún día tendría. Por desgracia, al crecer desarrollé alergia a los caballos y nunca ocurrió; en lugar de tenerlos, los pinté. Hace poco volví la pintura más abstracta y añadí un fondo rojo. Aún se insinúan amapolas, campos verdes, colinas y árboles detrás de los caballos negros, y todavía se ve una niña de vestido amarillo recogiendo flores y soñando con caballos. Elegí el rojo porque combina bien con el negro y es complementario del verde del fondo original. Lleva un marco metálico de cobre bruñido y plata, de dos pulgadas de ancho y 1,5 de profundidad. Su brillo armoniza con el de los caballos y el fondo rojo radiante. Vídeo:
https://youtu.be/Qy5AHbu9kX0