Centinela del bosque es una pintura original al óleo de un ciervo rojo macho en un claro forestal de resplandor naranja. Mide 30 x 30 x 1,5 pulgadas. Tiene una textura muy marcada y se realizó con gruesos empastes, trabajando húmedo sobre húmedo, lo que le da riqueza y fluidez. El ciervo está a la derecha, con un claro a sus espaldas. Predominan el rojo, el morado, el naranja y el amarillo. El animal queda en sombra, de modo que apenas se distinguen sus rasgos contra la luz. El nombre alude a que, entre las criaturas del bosque, los ciervos parecen especialmente propensos a actuar como centinelas o vigilantes. Su inquietante capacidad para aparecer y desaparecer muy deprisa acentúa su misterio. Pintada sobre lienzo de bastidor profundo, con bordes rojo oscuro y morado, lista para colgar, sin necesidad de marco y con certificado de autenticidad del artista.