El unicornio secreto es una pintura semiabstracta, romántica y colorida de una yegua blanca moteada en un paisaje abiertamente mágico. Mide 30 x 30 x 1,5 pulgadas. La yegua mueve la cola y parece haberse materializado de la nada. El entorno sugiere la orilla de un río con flores rosas en el borde y árboles y un prado detrás del animal. La inspiración surgió durante un paseo por una tranquila zona agrícola el pasado junio, cuando vislumbré el campo vecino a través de un seto espeso. Una yegua blanca no sabía que la observaba por una abertura y parecía disfrutar muchísimo sacudiendo la cabeza y estirando los músculos en el prado soleado. Me pregunté si acabaría transformándose en unicornio, al más puro estilo Disney. Por desgracia no ocurrió, pero la experiencia me dio ganas de pintarla de todos modos. He incluido una fotografía que le hice para aportar contexto. Pintada sobre lienzo de bastidor profundo, con bordes blancos; no necesita marco y está lista para colgar.